Cómo elegir una logia masónica: preguntas, afinidades y caminos posibles
Cómo elegir una logia masónica: preguntas, afinidades y caminos posibles
«Cómo elegir una logia o cómo marcharse, entre otras preguntas, episodio 16»
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¿Cómo elegir una logia masónica?
Cómo unirse a la masonería es una pregunta que muchas personas se hacen cuando, en algún momento de su vida, despierta en ellas una inquietud profunda por crecer, comprender y compartir desde una nueva perspectiva. Pero tan importante como esa primera duda es otra que plantea Silvia al inicio del programa: ¿cómo elegir una logia masónica?. Porque no todas las logias son iguales, ni todas ofrecen la misma experiencia simbólica, humana o filosófica.
En este episodio del pódcast Entre columnas, Silvia y Antonio exploran precisamente esa segunda pregunta: cómo elegir bien una logia cuando uno desea iniciarse en masonería. Lo que parece una elección sencilla es, en realidad, una decisión cargada de implicaciones personales, prácticas, simbólicas y emocionales. No se trata solo de encontrar un lugar donde reunirse, sino de descubrir un espacio de confianza donde comenzar un camino de transformación interior. Por eso, desde el primer minuto, insisten en lo esencial: informarse, reflexionar y actuar con sinceridad.
Un camino que comienza con preguntas
Antes de plantearse cómo unirse a la masonería, muchas personas sienten una llamada interior que puede tener múltiples orígenes: una inquietud filosófica, la necesidad de comunidad, la curiosidad por los símbolos, o el deseo de participar en un proyecto ético de mejora personal y social. Sea cual sea el punto de partida, el paso siguiente es informarse bien. En este sentido, puede ser muy útil consultar esta guía para unirse a una logia masónica en Madrid, donde se explica con claridad en qué consiste el proceso de entrada y qué opciones existen.
Silvia y Antonio subrayan que la elección de logia es un paso fundamental, y por ello vale la pena hacerse preguntas como:
– ¿Prefiero una logia con una fuerte tradición ritual o una más abierta a los tiempos actuales?
– ¿Valoro más la profundidad simbólica, el compromiso social o el pluralismo ideológico?
– ¿Deseo un espacio mixto, solo masculino o exclusivamente femenino?
La masonería contemporánea ofrece una notable diversidad de formas de trabajo, estilos de relación y enfoques filosóficos. Entender esa diversidad es clave para saber cómo elegir una logia masónica que se alinee con nuestras expectativas.
Afinidad, respeto y crecimiento mutuo
Uno de los aprendizajes más valiosos del episodio es que no existe una logia perfecta, sino una logia adecuada para cada persona. Comprender esto es clave cuando uno se plantea cómo unirse a la masonería, porque la elección no depende únicamente de criterios externos, sino también de nuestra disposición interna: saber escuchar, observar con humildad y estar dispuestos a crecer junto a otros.
Cómo elegir una logia masónica adecuada implica explorar con honestidad nuestras propias expectativas y valores. La afinidad ideológica puede ser importante, sí, pero no lo es todo. También cuentan aspectos como la calidad humana del grupo, el ambiente del taller, la actitud ante el disenso, y la forma en que se abordan los conflictos o diferencias. Como recuerda Antonio, la masonería no es una burbuja de armonía permanente, sino una escuela viva de convivencia, donde se aprende a construir con otros desde la diversidad, el respeto y la escucha activa.
Si estás en esa etapa inicial en la que te preguntas cómo unirse a la masonería y qué aspectos tener en cuenta para elegir bien, puede ser inspirador conocer el trabajo de la Logia Hermes Tolerancia. Se trata de un taller masónico situado en Madrid, comprometido con una masonería mixta, liberal y adogmática, que promueve la libertad de conciencia, la fraternidad activa y el uso del símbolo como herramienta de transformación personal. Una opción a tener en cuenta si deseas comenzar este camino en un entorno abierto, reflexivo y fraterno.
Masonería liberal: una opción cada vez más valorada
Durante el capítulo se mencionan también las diferencias entre masonería tradicional o regular y masonería liberal, una corriente que se caracteriza por aceptar la pluralidad de creencias, el trabajo conjunto entre hombres y mujeres, y la apertura a temas contemporáneos como los derechos humanos, el ecologismo o la ética laica.
Para quienes se preguntan cómo unirse a la masonería desde un enfoque abierto, humanista y moderno, la opción liberal puede ser especialmente atractiva. En este artículo sobre la masonería liberal, se ofrece un buen resumen de su historia, sus principios y su presencia en España y Europa.
Consejos prácticos para elegir bien
Silvia y Antonio ofrecen también recomendaciones muy concretas para ayudar a quienes están en proceso de búsqueda:
– Asiste a una Tenida Blanca (reunión abierta) si tienes ocasión.
– Conversa con miembros de distintas logias y pregunta sin miedo.
– Lee textos masónicos, pero también escucha tu intuición.
– No te precipites. Elegir una logia no es fichar en un club, es comenzar un camino.
Además, animan a escribir directamente a las logias que despierten interés. Muchas veces, un simple correo puede ser el comienzo de una conversación profunda. De hecho, quienes contactan con Hermes Tolerancia suelen encontrar una acogida cercana y respetuosa, donde cada pregunta cuenta.
La logia como espacio de transformación
Más allá de la forma de ingreso, este episodio recuerda algo esencial: lo que transforma no es tanto la institución en abstracto, sino la vivencia cotidiana en el seno de una logia. La regularidad en la asistencia, la preparación de planchas (trabajos escritos), la participación en debates simbólicos, la escucha activa… todo ello va tejiendo una experiencia que trasciende lo puramente intelectual.
Una logia bien elegida se convierte con el tiempo en un segundo hogar: un lugar donde se puede hablar de lo importante, compartir silencios, aprender a convivir con las dudas, y, sobre todo, crecer.
Una brújula interior para un viaje colectivo
En definitiva, saber cómo elegir una logia masónica implica también un ejercicio de autoconocimiento. No hay recetas cerradas, ni test infalibles. Pero sí hay brújulas: la escucha atenta, el diálogo respetuoso, la coherencia entre lo que se busca y lo que se ofrece.
Como concluyen Silvia y Antonio, entrar en masonería no es una meta en sí misma, sino el inicio de un camino exigente y profundo. Por eso vale la pena elegir bien. Y, si estás en ese punto, quizá ya has comenzado a recorrerlo.
¿Quieres saber más sobre cómo unirse a la masonería en Madrid?
👉 Descubre nuestra guía práctica en este enlace.
¿Quieres conocer una logia real que trabaja desde el simbolismo y la libertad de conciencia?
👉 Acércate a Hermes Tolerancia, un espacio abierto en Madrid para quien busca construir y crecer en fraternidad.
Puedes escuchar el pódcast completo en IVOOX.
Lecturas recomendadas
Masonería mixta
La mixticidad como principio
Una diferencia visible entre la masonería liberal y gran parte de la tradición regular es cómo se organiza el acceso de las mujeres. En muchos cuerpos regulares la práctica sigue siendo masculina y se apela a la continuidad de las antiguas normas. En cambio, la masonería mixta liberal y adogmática entiende que la igualdad entre mujeres y hombres no es un añadido, sino una condición de coherencia con la fraternidad. Ahora bien, conviene matizar que en el mundo anglosajón existen también obediencias femeninas separadas con las que la Gran Logia Unida de Inglaterra mantiene relaciones cordiales, aunque sin intervisita ritual.
Antecedentes y excepciones tempranas
Aunque la masonería moderna se organiza en el siglo XVIII, su forma dominante se concibió durante mucho tiempo como una fraternidad de varones. Por eso, los casos de mujeres vinculadas a la masonería aparecen a menudo como excepciones y, en ocasiones, como relatos transmitidos por la tradición.
Un ejemplo conocido es Elizabeth Aldworth, llamada la Lady Freemason. La tradición irlandesa sitúa su iniciación a comienzos del siglo XVIII, ligada a una logia que trabajaba en Doneraile, aunque los detalles exactos varían según las fuentes y se presentan, en parte, como memoria histórica.
Las logias de adopción en Francia
En Francia, otra vía fue la llamada masonería de adopción. Se trataba de talleres vinculados a logias masculinas, bajo su tutela, que permitían la participación femenina con rituales propios. En 1774 el Gran Oriente de Francia reguló y reconoció este sistema, lo que favoreció su expansión, pero manteniendo una relación de dependencia respecto a los talleres de varones.
El hito de 1893: Le Droit Humain
El salto decisivo hacia la masonería mixta llega en 1893 con la fundación en París de Le Droit Humain, impulsada por Maria Deraismes y Georges Martin. A partir de ese momento, la mixticidad deja de ser una solución indirecta y pasa a ser un modelo pleno: mujeres y hombres inician y trabajan en igualdad, dentro de una estructura estable y con vocación internacional. Por eso, más que una anécdota histórica, 1893 marca un cambio de paradigma en la masonería mixta contemporánea.













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