Para una antropología masónica liberal, de José Luis Caramés Lage
Para una antropología masónica liberal, de José Luis Caramés Lage
Libros sobre masonería
La masonería como espacio simbólico, ético y cultural de lo humano
Para una antropología masónica liberal es una obra singular que busca comprender la masonería no desde la historia o la política, sino desde la mirada antropológica. Su autor, José Luis Caramés Lage, propone una lectura simbólica, cultural y filosófica de la experiencia masónica como fenómeno humano de autoconstrucción, convivencia y búsqueda de sentido.
Un enfoque transversal y original
A diferencia de otros estudios más centrados en las fuentes documentales o en el análisis institucional, este libro parte de una premisa distinta: la masonería es, ante todo, una forma de humanismo simbólico. A través del rito, la palabra, el silencio y la construcción interior, el ser humano se interroga sobre su lugar en el mundo, sus vínculos con los demás y la posibilidad de construir una ética sin dogmas.
Caramés Lage recurre a herramientas de la antropología, la semiótica, la sociología y la filosofía contemporánea para iluminar el universo masónico como un sistema cultural complejo, lleno de significados compartidos, prácticas rituales y valores en transformación. Es un enfoque que abre nuevas perspectivas tanto para el iniciado como para el investigador externo.
Autor:Manuel Rodríguez Castillejos
Editorial: MASONICA.ES
Fecha publicación:14-06-2019¿Dónde puede comprarse?
Puedes adquirir este libro en la página web la editorial MASONICA.ES siguiendo este enlace.
Un viaje al corazón simbólico de la logia
Uno de los aspectos más interesantes de la obra es su manera de explorar la logia como un microcosmos cultural. Caramés Lage describe el templo masónico no solo como un espacio físico, sino como un escenario simbólico donde se manifiestan los arquetipos, los mitos personales y colectivos, y las tensiones entre libertad y pertenencia.
La logia, en su lectura, es un laboratorio de humanidad: allí se construyen significados, se negocian valores y se representa el drama humano de la construcción del yo. Esta dimensión antropológica aporta profundidad a la comprensión del método masónico como vía de conocimiento experiencial y transformación ética.
Masonería liberal: pensamiento abierto y pluralidad simbólica
El adjetivo «liberal» no es aquí una simple adscripción obediencial. Caramés Lage lo emplea para subrayar una actitud: apertura al pensamiento crítico, inclusión de perspectivas diversas, y rechazo de dogmatismos. Su antropología masónica se sitúa claramente en la tradición ilustrada y progresista, defendiendo la libertad de conciencia como núcleo ético del trabajo iniciático.
Esto se traduce en una lectura pluralista de los símbolos, en la defensa del debate fraterno como práctica de crecimiento colectivo, y en una valoración positiva de la diversidad interna de la masonería contemporánea. La logia se presenta como un espacio de diálogo entre razón, emoción y espiritualidad laica.
Una obra para reflexionar, no para instruir
Más que un manual, este libro es una invitación a la reflexión. No ofrece definiciones cerradas ni recetas simbólicas, sino interrogantes. ¿Qué significa ser masón en el siglo XXI? ¿Qué lugar ocupan el rito, el silencio y la palabra en nuestra construcción del sentido? ¿Es posible una fraternidad iniciática que no se funda en la uniformidad?
Estas preguntas atraviesan la obra con honestidad intelectual y profundidad ética. Caramés Lage no escribe desde el púlpito ni desde la cátedra, sino desde la búsqueda. Por eso, su libro resuena especialmente en quienes conciben la masonería como un camino, no como una doctrina cerrada.
Una aportación valiosa al pensamiento masónico contemporáneo
Para una antropología masónica liberal es una obra diferente, sugerente y comprometida. No pretende sustituir otros enfoques —históricos, jurídicos, simbólicos o rituales—, sino complementarlos con una mirada humanista, abierta y crítica. Su lectura es especialmente recomendable para quienes deseen repensar la masonería desde un horizonte filosófico y cultural amplio.
En tiempos de fragmentación, dogmatismos y discursos identitarios excluyentes, este libro defiende una masonería del encuentro, del pensamiento en tránsito y de la fraternidad activa. Una masonería, en definitiva, que sigue creyendo en la posibilidad de construir humanidad.
Lecturas recomendadas
Masonería mixta
La mixticidad como principio
Una diferencia visible entre la masonería liberal y gran parte de la tradición regular es cómo se organiza el acceso de las mujeres. En muchos cuerpos regulares la práctica sigue siendo masculina y se apela a la continuidad de las antiguas normas. En cambio, la masonería mixta liberal y adogmática entiende que la igualdad entre mujeres y hombres no es un añadido, sino una condición de coherencia con la fraternidad. Ahora bien, conviene matizar que en el mundo anglosajón existen también obediencias femeninas separadas con las que la Gran Logia Unida de Inglaterra mantiene relaciones cordiales, aunque sin intervisita ritual.
Antecedentes y excepciones tempranas
Aunque la masonería moderna se organiza en el siglo XVIII, su forma dominante se concibió durante mucho tiempo como una fraternidad de varones. Por eso, los casos de mujeres vinculadas a la masonería aparecen a menudo como excepciones y, en ocasiones, como relatos transmitidos por la tradición.
Un ejemplo conocido es Elizabeth Aldworth, llamada la Lady Freemason. La tradición irlandesa sitúa su iniciación a comienzos del siglo XVIII, ligada a una logia que trabajaba en Doneraile, aunque los detalles exactos varían según las fuentes y se presentan, en parte, como memoria histórica.
Las logias de adopción en Francia
En Francia, otra vía fue la llamada masonería de adopción. Se trataba de talleres vinculados a logias masculinas, bajo su tutela, que permitían la participación femenina con rituales propios. En 1774 el Gran Oriente de Francia reguló y reconoció este sistema, lo que favoreció su expansión, pero manteniendo una relación de dependencia respecto a los talleres de varones.
El hito de 1893: Le Droit Humain
El salto decisivo hacia la masonería mixta llega en 1893 con la fundación en París de Le Droit Humain, impulsada por Maria Deraismes y Georges Martin. A partir de ese momento, la mixticidad deja de ser una solución indirecta y pasa a ser un modelo pleno: mujeres y hombres inician y trabajan en igualdad, dentro de una estructura estable y con vocación internacional. Por eso, más que una anécdota histórica, 1893 marca un cambio de paradigma en la masonería mixta contemporánea.









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