La música en la masonería
«Un breve repaso al papel de la música masónica»
Aportado por Caminante
El origen místico y social de la música
En los comienzos fue la voz, sólo ella invitó al hombre a descubrir el lenguaje, aún no se utilizaban instrumentos, sólo la voz y, quizás, la percusión corporal, produjeron sonidos que derivaron en cantos que combinados en una sucesión temporal invocaban a las fuerzas del más allá. Pero este diálogo no fue sólo espiritual sino también social, fruto de la necesidad de interacción social entre los individuos y su entorno.
Los filósofos antiguos creían en la llamada «música de las esferas». Consistía en que la Tierra, el Sol, la Luna y los demás cuerpos celestes emitían un sonido en su desplazamiento por el cosmos y entre los cuales tenía que haber, por fuerza, una armonía eterna.
La música como lenguaje universal
Con independencia del lugar y de la cultura en la que nos encontremos la música siempre ha estado presente. Es un medio con el que los humanos nos comunicamos, un lenguaje universal que está presente en nuestra vida, desde las nanas que nos cantaban nuestros padres siendo niños, pasando por cualquier tipo de celebración o ritual, inclusive durante las guerras con las marchas militares o incluso, como no, con la muerte y las marchas fúnebres.
El papel de la música masónica en las tenidas
En la tenidas masónicas ocupa un lugar especial evocando emociones, uniendo los corazones, elevando el espíritu y creando un ambiente propicio para la reflexión y la meditación. La música tiene el poder de inspirar y motivar, recordándonos la importancia de la armonía en nuestras vidas y en nuestras relaciones con los demás.

Referencias musicales en las Constituciones de Anderson
Ya en las Constituciones de Anderson (1723) aparecen el canto del Maestro, el del Vigilante, el del Compañero y el Canto para la recepción de Aprendices, siendo pues las primeras alusiones musicales en Masonería. Durante gran parte del siglo XVIII no hubo instrumentos musicales dentro de la logia, empleándose únicamente la voz, si bien, con el tiempo terminaría imponiéndose el empleo de instrumentos de cuerda, trompetas y tambores. En 1773 el Hermano y músico Jean Christophe Naudot, compendió aquellos cantos en un cantoral titulado, “Canciones anotadas de la muy venerable cofradía de masones libres”
Nacimiento de la “Columna de Armonía” y la música masónica
Pero no fue hasta finales del reinado de Luis XV de Francia cuando realmente apareció la “Columna de Armonía”, con siete instrumentistas: dos clarinetes, dos cuernos, dos fagots y un tambor, incluso en templos grandes se llegó a contar con órganos, pianofortes o pianos. La música masónica comenzó a publicarse en el siglo XVIII, música compuesta por Benda, Pleyel, Philidor, Naumann , entre otros.
Compositores masones y su legado musical
A lo largo de la historia, numerosos compositores y músicos han sido miembros de la masonería, incorporando en sus obras elementos y simbolismos relacionados con esta fraternidad, promoviendo su arte para difundir mensajes de libertad, igualdad y lucha contra la opresión. A continuación, se presenta una lista de algunos de los más destacados:

Wolfgang Amadeus Mozart
(1756-1791)
Uno de los compositores más influyentes del clasicismo, se unió a la masonería en 1784 y compuso varias obras con temática masónica, como la «Pequeña cantata masónica» y la ópera «La flauta mágica», que contiene simbolismo relacionado con la fraternidad.

Franz Joseph Haydn
(1732-1809)
Otro compositor del periodo clásico, Haydn fue un miembro conocido de la masonería y participó en varias logias.

Ludwig van Beethoven
(1770-1827)
Aunque no hay pruebas definitivas de su membresía, algunas de las composiciones como la «Novena Sinfonía», han sido interpretadas como reflejo de ideales masónicos, especialmente en su mensaje de fraternidad y unidad.

Richard Wagner
(1813–1883)
El famoso compositor alemán también tuvo vínculos con la masonería, y sus obras a menudo exploran temas filosóficos y espirituales que resuenan con los principios masónicos.

Franz Lisz
(1811-1886)
El virtuoso pianista y compositor húngaro Franz Liszt mostró interés por la filosofía masónica y es reconocido por su conexión con la fraternidad.

Jean Sibelius
(1865-1957)
El compositor finlandés Jean Sibelius fue miembro activo de la masonería y compuso música para ceremonias masónicas, incluyendo piezas específicas para rituales de la logia.

Duke Ellington
(1899-1974)
Este influyente músico de jazz también fue masón, y su música refleja una profunda espiritualidad y conexión con la comunidad.

Paul Robeson
(1898-1976)
Aunque más conocido como cantante y actor, Robeson también fue un destacado activista político y miembro de la masonería.

Sun Ra
(1914-1993)
El reconocido músico de jazz y compositor experimental, Sun Ra fue miembro de una asociación masónica que apoyaba a músicos afroamericanos en la década de 1950.

Louis Armstrong
(1901-1971)
Fue un trompetista y cantante de jazz estadounidense, considerado uno de los músicos más influyentes de la historia del jazz. Su afiliación a la masonería es bien conocida y su legado musical perdura hasta hoy.

Nat King Cole
(1919-1965)
Cantante y pianista estadounidense de jazz y pop, reconocido por su voz suave y cálida. Fue miembro de la masonería y su música ha dejado una huella imborrable en la historia.

Count Basie
(1904-1984)
Pianista y director de orquesta de jazz estadounidense, líder de la Orquesta de Count Basie. Su influencia en el jazz es significativa y también fue miembro de la masonería.

Lionel Hampton
(1908-2002)
Vibrafonista y director de orquesta de jazz estadounidense, conocido por su energía y talento. Fue miembro activo de la masonería.

Phil Collins
1951
Reconocido cantante y baterista británico, ha sido mencionado en diversas fuentes como miembro de la masonería, por ejemplo, el sitio web del Congreso de Artistas Masones lo identifica como tal, sin embargo, no hay evidencia concluyente que confirme su pertenencia a la masonería.
“No es necesario entender de notas musicales para amar la música, basta con cerrar los ojos y dejarse llevar”
Daniel Barenboim
Una lista larga de músicos
Eubie Blake, W C Handy, Oscar Peterson, Tony Martin, Al Jolson, Irving Berlin, John Philip Sousa, Gilbert & Sullivan, George Gershwin, Alois Sax, Lionel Richie, Glenn Miller son solo un ejemplo.
En las obras de buena parte de estos autores se ha reflejado la influencia masónica, conteniendo referencias simbólicas, estructuras musicales o incluso letras inspiradas en los ideales masónicos. Así, en la Flauta Mágica de Mozart, obra masónica por excelencia, el genio de Salzburgo refleja los ideales ilustrados de la razón, la sabiduría y la fraternidad. El mismo Beethoven admiraba sus ideales de libertad e iluminación. Es una de las óperas más representadas en todo el mundo. Su historia ha inspirado películas, novelas y hasta cómics que reinterpretan su mensaje filosófico y simbólico. Los personajes representan valores masónicos, así Sarastro simboliza la sabiduría y liderazgo, Tamino el iniciado que busca la luz, la Reina de la Noche personifica la oscuridad e ignorancia. Es significativo el uso de números masónicos, especialmente el tres (tres acordes iniciales, tres pruebas, tres damas, tres niños). La ópera muestra un camino de iniciación basado en pruebas de silencio, fuego y agua, similar a los ritos masónicos. El templo de Sarastro es una alegoría de la logia masónica, donde se enseña la virtud y el conocimiento. En definitiva, la Flauta Mágica no solo es una ópera, sino una representación de la lucha entre la ignorancia y la iluminación. Aunque nació en un contexto masónico, sus mensajes sobre la razón, el amor y la superación personal son muy actuales.
Hoy en día, las melodías elegidas para las tenidas ayudan a establecer un ambiente adecuado para la reflexión y la solemnidad, evocan un sentido de paz y concentración, acompañando momentos clave y realzando el simbolismo de las acciones que se realizan. Además, la música tiene el poder de unir a las personas, ya que escuchar música juntos puede fortalecer los lazos de fraternidad entre los miembros de la logia, creando un sentido de comunidad y pertenencia y no solo eso, sino que ayuda a cada hermano de forma individual a reflexionar sobre sus propios ideales y valores, así como a buscar la verdad y la iluminación.
Terminemos con un consejo de Daniel Barenboim para aquellos que no saben leer una partitura:
“no es necesario entender de notas musicales para amar la música, basta con cerrar los ojos y dejarse llevar”