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Preguntas Frecuentes sobre masonería
Encuentra respuestas a las preguntas frecuentes sobre masonería y conoce más acerca de nuestra logia Hermes Tolerancia nº 8 en Madrid, perteneciente a la Gran Logia Simbólica de España.
Preguntas Frecuentes
Encuentra respuestas a las preguntas más comunes sobre nuestra logia y la masonería liberal, mixta y adogmática. Con el fin de facilitar la localización de las preguntas concretas que puedan interesarte, te facilitamos un listado organizado por temas.
Masonería y educación
La educación masónica no se basa en la acumulación de datos, sino en un proceso simbólico, ético y experiencial. No pretende formar especialistas, sino personas libres, críticas y responsables, capaces de contribuir activamente al progreso de la humanidad.
Sí. A finales del siglo XIX, muchas logias españolas fueron auténticos focos de educación popular. Un buen ejemplo es la logia América de Ubrique, que promovió una escuela laica, una biblioteca y un círculo cultural para formar a ciudadanos en un contexto rural muy desfavorecido.
En un mundo marcado por la polarización, la desinformación y la crisis de valores, la educación masónica sigue siendo más necesaria que nunca. Su propósito no es adoctrinar, sino cultivar la libertad interior, el pensamiento crítico y el compromiso con la justicia. A través del estudio simbólico y el trabajo colectivo, la masonería propone una forma de aprender que transforma, une y humaniza.
Masonería explicada
La masonería se organiza en logias soberanas de carácter local que a su vez se integran en distritos, grandes logias, orientes, obediencias, etc., cada una de ellas con sus propias estructuras y normas.
La masonería NO es una religión: Algunas Obediencias exigen la creencia en Dios, no así la masonería “adogmática” a la que se adhiere nuestra Logia. En Hermes Tolerancia no aceptamos dogmas ni exigimos la creencia en un dios revelado, aunque respetamos esta opción a título individual y privado al igual que respetamos el ateísmo. Sin embargo, el trabajo masónico estimula cierta “espiritualidad laica”, reconoce una cierta tendencia transcendente en el ser humano, y estimula esta dimensión.
Los masones se reúnen regularmente para trabajar mediante un método que incluye la práctica de rituales y el estudio y debate de temas filosóficos, éticos, culturales, sociales, etc. También realizan actividades y proyectos de carácter social y solidario.
Hombres y mujeres mayores de edad, honrados y de buenas costumbres, e interesados, entre otros, en el crecimiento personal y social de toda la humanidad.
La masonería más que secreta es discreta, ya que muchos de sus principios y actividades son públicos y accesibles, aunque tiene ciertos rituales y símbolos que son considerados «secretos» para los no iniciados.
La masonería no tiene por objeto influir en la política, aquellos masones que hayan intervenido o intervengan en ella lo hacen desde un plano estrictamente personal. Es importante conocer que la masonería no toma partido por ninguna posición política determinada, de hecho, está prohibido discutir de política en logia, aunque sí se estudian y debaten todos los temas de la Política en un sentido general o como disciplina teórica.
Desde sus orígenes, la masonería ha considerado la educación como una herramienta fundamental para el perfeccionamiento del ser humano y la transformación de la sociedad. A lo largo del tiempo, ha promovido espacios de formación interna y ha impulsado escuelas, bibliotecas y círculos culturales abiertos a la ciudadanía.
La educación masónica no se basa en la acumulación de datos, sino en un proceso simbólico, ético y experiencial. No pretende formar especialistas, sino personas libres, críticas y responsables, capaces de contribuir activamente al progreso de la humanidad.
En un mundo marcado por la polarización, la desinformación y la crisis de valores, la educación masónica sigue siendo más necesaria que nunca. Su propósito no es adoctrinar, sino cultivar la libertad interior, el pensamiento crítico y el compromiso con la justicia. A través del estudio simbólico y el trabajo colectivo, la masonería propone una forma de aprender que transforma, une y humaniza.
La masonería liberal es una corriente masónica que se originó a finales del siglo XIX en Francia, cuando algunas logias comenzaron a cuestionar los principios dogmáticos impuestos por la Gran Logia Unida de Inglaterra. Se caracteriza por su enfoque inclusivo y progresista, permitiendo la iniciación de personas de diferentes creencias religiosas, incluyendo ateos, y promoviendo valores como el laicismo, los derechos humanos y la lucha contra cualquier forma de discriminación. A diferencia de la masonería regular, la masonería liberal no exige la creencia en un Ser Supremo y defiende un enfoque más racionalista y humanista. Nuestra logia Hermes Tolerancia nº 8 pertenece a esta corriente.
La masonería mixta se refiere a aquellas logias que admiten tanto a hombres como a mujeres en igualdad de condiciones. Esta práctica se diferencia de la masonería tradicional, que en muchas ocasiones solo admite hombres. La inclusión de mujeres en la masonería mixta refleja un compromiso con los principios de igualdad y fraternidad, promoviendo un espacio donde todas las personas, independientemente de su género, puedan trabajar juntas en el perfeccionamiento personal y social.
Una masonería adogmática es aquella que no impone dogmas ni exige a sus miembros la adhesión a creencias específicas. Esto significa que cada masón o masona tiene plena libertad de conciencia para sostener sus propias convicciones filosóficas o religiosas. La masonería adogmática valora el libre pensamiento y fomenta el debate abierto y respetuoso sobre diversas ideas, sin imponer una verdad absoluta, lo que la distingue de corrientes masónicas más tradicionales que pueden requerir la creencia en un Ser Supremo.
En España, la masonería liberal está representada por varias obediencias destacadas:
- Gran Logia Simbólica Española (GLSE): Fundada en 1980, es la principal obediencia masónica liberal en el país, admitiendo tanto a hombres como a mujeres y promoviendo valores de la Ilustración, el laicismo y la participación en la sociedad civil.
- Gran Oriente de Francia (GOdF): Aunque originario de Francia, tiene presencia en España y opera bajo principios liberales, permitiendo la iniciación de personas sin distinción de género y promoviendo la libertad absoluta de conciencia.
- Federación Española de El Derecho Humano: Filial de la organización internacional mixta «Le Droit Humain», fundada en 1893, que permite la iniciación de hombres y mujeres en igualdad de condiciones.
- Gran Logia Femenina de España (GLFE): Obediencia que trabaja exclusivamente con mujeres, promoviendo la participación femenina en la masonería y en la sociedad.
La masonería liberal y la masonería regular difieren en varios aspectos clave:
- Admisión de miembros: La masonería liberal admite a personas de cualquier género y de diversas creencias, incluyendo ateos, mientras que la masonería regular suele admitir solo a hombres y requiere la creencia en un Ser Supremo.
- Enfoque religioso: La masonería liberal defiende la libertad absoluta de conciencia y no impone creencias religiosas, mientras que la masonería regular suele estar más vinculada a tradiciones religiosas específicas.
- Participación social y política: La masonería liberal suele tener un carácter más progresista, fomentando la participación activa en asuntos sociales, políticos y culturales, aunque sin alinearse con partidos específicos, mientras que la masonería regular tiende a ser más conservadora en estos aspectos.
CLIPSAS (Centre de Liaison et d’Information des Puissances Maçonniques Signataires de l’Appel de Strasbourg) es una organización internacional fundada en 1961 que agrupa a obediencias masónicas liberales y adogmáticas de todo el mundo. Su objetivo es fomentar la cooperación y el entendimiento entre las distintas corrientes de la masonería liberal, promoviendo valores de libertad de conciencia, igualdad y fraternidad. CLIPSAS sirve como plataforma para el intercambio de ideas y experiencias entre las obediencias miembros, fortaleciendo la presencia y la influencia de la masonería liberal a nivel global.
Ingresar en masoneria
Hombres y mujeres mayores de edad, honrados y de buenas costumbres, e interesados, entre otros, en el crecimiento personal y social de toda la humanidad.
Para solicitar tu ingreso en nuestra logia, debes escribirnos un correo electrónico indicándonos tu interés en iniciarte en masonería. Puedes visitar la página de contacto o puedes usar el correo: hermes-tolerancia@glse.org
Historia de la masonería
Sí. A finales del siglo XIX, muchas logias españolas fueron auténticos focos de educación popular. Un buen ejemplo es la logia América de Ubrique, que promovió una escuela laica, una biblioteca y un círculo cultural para formar a ciudadanos en un contexto rural muy desfavorecido.
Hermes Tolerancia
Hombres y mujeres mayores de edad, honrados y de buenas costumbres, e interesados, entre otros, en el crecimiento personal y social de toda la humanidad.
La logia se financia exclusivamente a través de las cuotas de sus miembros. Son cuotas accesibles y tienen como fin de asegurar la independencia y sostenibilidad de nuestras actividades.
La masonería liberal es una corriente masónica que se originó a finales del siglo XIX en Francia, cuando algunas logias comenzaron a cuestionar los principios dogmáticos impuestos por la Gran Logia Unida de Inglaterra. Se caracteriza por su enfoque inclusivo y progresista, permitiendo la iniciación de personas de diferentes creencias religiosas, incluyendo ateos, y promoviendo valores como el laicismo, los derechos humanos y la lucha contra cualquier forma de discriminación. A diferencia de la masonería regular, la masonería liberal no exige la creencia en un Ser Supremo y defiende un enfoque más racionalista y humanista. Nuestra logia Hermes Tolerancia nº 8 pertenece a esta corriente.
La masonería mixta se refiere a aquellas logias que admiten tanto a hombres como a mujeres en igualdad de condiciones. Esta práctica se diferencia de la masonería tradicional, que en muchas ocasiones solo admite hombres. La inclusión de mujeres en la masonería mixta refleja un compromiso con los principios de igualdad y fraternidad, promoviendo un espacio donde todas las personas, independientemente de su género, puedan trabajar juntas en el perfeccionamiento personal y social.
Una masonería adogmática es aquella que no impone dogmas ni exige a sus miembros la adhesión a creencias específicas. Esto significa que cada masón o masona tiene plena libertad de conciencia para sostener sus propias convicciones filosóficas o religiosas. La masonería adogmática valora el libre pensamiento y fomenta el debate abierto y respetuoso sobre diversas ideas, sin imponer una verdad absoluta, lo que la distingue de corrientes masónicas más tradicionales que pueden requerir la creencia en un Ser Supremo.
hermes-tolerancia(a)glse.org
Para más información contacta con nuestra logia
Masonería y educación
La educación masónica no se basa en la acumulación de datos, sino en un proceso simbólico, ético y experiencial. No pretende formar especialistas, sino personas libres, críticas y responsables, capaces de contribuir activamente al progreso de la humanidad.
Sí. A finales del siglo XIX, muchas logias españolas fueron auténticos focos de educación popular. Un buen ejemplo es la logia América de Ubrique, que promovió una escuela laica, una biblioteca y un círculo cultural para formar a ciudadanos en un contexto rural muy desfavorecido.
En un mundo marcado por la polarización, la desinformación y la crisis de valores, la educación masónica sigue siendo más necesaria que nunca. Su propósito no es adoctrinar, sino cultivar la libertad interior, el pensamiento crítico y el compromiso con la justicia. A través del estudio simbólico y el trabajo colectivo, la masonería propone una forma de aprender que transforma, une y humaniza.
Masonería explicada
La masonería se organiza en logias soberanas de carácter local que a su vez se integran en distritos, grandes logias, orientes, obediencias, etc., cada una de ellas con sus propias estructuras y normas.
La masonería NO es una religión: Algunas Obediencias exigen la creencia en Dios, no así la masonería “adogmática” a la que se adhiere nuestra Logia. En Hermes Tolerancia no aceptamos dogmas ni exigimos la creencia en un dios revelado, aunque respetamos esta opción a título individual y privado al igual que respetamos el ateísmo. Sin embargo, el trabajo masónico estimula cierta “espiritualidad laica”, reconoce una cierta tendencia transcendente en el ser humano, y estimula esta dimensión.
Los masones se reúnen regularmente para trabajar mediante un método que incluye la práctica de rituales y el estudio y debate de temas filosóficos, éticos, culturales, sociales, etc. También realizan actividades y proyectos de carácter social y solidario.
Hombres y mujeres mayores de edad, honrados y de buenas costumbres, e interesados, entre otros, en el crecimiento personal y social de toda la humanidad.
La masonería más que secreta es discreta, ya que muchos de sus principios y actividades son públicos y accesibles, aunque tiene ciertos rituales y símbolos que son considerados «secretos» para los no iniciados.
La masonería no tiene por objeto influir en la política, aquellos masones que hayan intervenido o intervengan en ella lo hacen desde un plano estrictamente personal. Es importante conocer que la masonería no toma partido por ninguna posición política determinada, de hecho, está prohibido discutir de política en logia, aunque sí se estudian y debaten todos los temas de la Política en un sentido general o como disciplina teórica.
Desde sus orígenes, la masonería ha considerado la educación como una herramienta fundamental para el perfeccionamiento del ser humano y la transformación de la sociedad. A lo largo del tiempo, ha promovido espacios de formación interna y ha impulsado escuelas, bibliotecas y círculos culturales abiertos a la ciudadanía.
La educación masónica no se basa en la acumulación de datos, sino en un proceso simbólico, ético y experiencial. No pretende formar especialistas, sino personas libres, críticas y responsables, capaces de contribuir activamente al progreso de la humanidad.
En un mundo marcado por la polarización, la desinformación y la crisis de valores, la educación masónica sigue siendo más necesaria que nunca. Su propósito no es adoctrinar, sino cultivar la libertad interior, el pensamiento crítico y el compromiso con la justicia. A través del estudio simbólico y el trabajo colectivo, la masonería propone una forma de aprender que transforma, une y humaniza.
La masonería liberal es una corriente masónica que se originó a finales del siglo XIX en Francia, cuando algunas logias comenzaron a cuestionar los principios dogmáticos impuestos por la Gran Logia Unida de Inglaterra. Se caracteriza por su enfoque inclusivo y progresista, permitiendo la iniciación de personas de diferentes creencias religiosas, incluyendo ateos, y promoviendo valores como el laicismo, los derechos humanos y la lucha contra cualquier forma de discriminación. A diferencia de la masonería regular, la masonería liberal no exige la creencia en un Ser Supremo y defiende un enfoque más racionalista y humanista. Nuestra logia Hermes Tolerancia nº 8 pertenece a esta corriente.
La masonería mixta se refiere a aquellas logias que admiten tanto a hombres como a mujeres en igualdad de condiciones. Esta práctica se diferencia de la masonería tradicional, que en muchas ocasiones solo admite hombres. La inclusión de mujeres en la masonería mixta refleja un compromiso con los principios de igualdad y fraternidad, promoviendo un espacio donde todas las personas, independientemente de su género, puedan trabajar juntas en el perfeccionamiento personal y social.
Una masonería adogmática es aquella que no impone dogmas ni exige a sus miembros la adhesión a creencias específicas. Esto significa que cada masón o masona tiene plena libertad de conciencia para sostener sus propias convicciones filosóficas o religiosas. La masonería adogmática valora el libre pensamiento y fomenta el debate abierto y respetuoso sobre diversas ideas, sin imponer una verdad absoluta, lo que la distingue de corrientes masónicas más tradicionales que pueden requerir la creencia en un Ser Supremo.
En España, la masonería liberal está representada por varias obediencias destacadas:
- Gran Logia Simbólica Española (GLSE): Fundada en 1980, es la principal obediencia masónica liberal en el país, admitiendo tanto a hombres como a mujeres y promoviendo valores de la Ilustración, el laicismo y la participación en la sociedad civil.
- Gran Oriente de Francia (GOdF): Aunque originario de Francia, tiene presencia en España y opera bajo principios liberales, permitiendo la iniciación de personas sin distinción de género y promoviendo la libertad absoluta de conciencia.
- Federación Española de El Derecho Humano: Filial de la organización internacional mixta «Le Droit Humain», fundada en 1893, que permite la iniciación de hombres y mujeres en igualdad de condiciones.
- Gran Logia Femenina de España (GLFE): Obediencia que trabaja exclusivamente con mujeres, promoviendo la participación femenina en la masonería y en la sociedad.
La masonería liberal y la masonería regular difieren en varios aspectos clave:
- Admisión de miembros: La masonería liberal admite a personas de cualquier género y de diversas creencias, incluyendo ateos, mientras que la masonería regular suele admitir solo a hombres y requiere la creencia en un Ser Supremo.
- Enfoque religioso: La masonería liberal defiende la libertad absoluta de conciencia y no impone creencias religiosas, mientras que la masonería regular suele estar más vinculada a tradiciones religiosas específicas.
- Participación social y política: La masonería liberal suele tener un carácter más progresista, fomentando la participación activa en asuntos sociales, políticos y culturales, aunque sin alinearse con partidos específicos, mientras que la masonería regular tiende a ser más conservadora en estos aspectos.
CLIPSAS (Centre de Liaison et d’Information des Puissances Maçonniques Signataires de l’Appel de Strasbourg) es una organización internacional fundada en 1961 que agrupa a obediencias masónicas liberales y adogmáticas de todo el mundo. Su objetivo es fomentar la cooperación y el entendimiento entre las distintas corrientes de la masonería liberal, promoviendo valores de libertad de conciencia, igualdad y fraternidad. CLIPSAS sirve como plataforma para el intercambio de ideas y experiencias entre las obediencias miembros, fortaleciendo la presencia y la influencia de la masonería liberal a nivel global.
Ingresar en masoneria
Hombres y mujeres mayores de edad, honrados y de buenas costumbres, e interesados, entre otros, en el crecimiento personal y social de toda la humanidad.
Para solicitar tu ingreso en nuestra logia, debes escribirnos un correo electrónico indicándonos tu interés en iniciarte en masonería. Puedes visitar la página de contacto o puedes usar el correo: hermes-tolerancia@glse.org
Historia de la masonería
Sí. A finales del siglo XIX, muchas logias españolas fueron auténticos focos de educación popular. Un buen ejemplo es la logia América de Ubrique, que promovió una escuela laica, una biblioteca y un círculo cultural para formar a ciudadanos en un contexto rural muy desfavorecido.
Hermes Tolerancia
Hombres y mujeres mayores de edad, honrados y de buenas costumbres, e interesados, entre otros, en el crecimiento personal y social de toda la humanidad.
La logia se financia exclusivamente a través de las cuotas de sus miembros. Son cuotas accesibles y tienen como fin de asegurar la independencia y sostenibilidad de nuestras actividades.
La masonería liberal es una corriente masónica que se originó a finales del siglo XIX en Francia, cuando algunas logias comenzaron a cuestionar los principios dogmáticos impuestos por la Gran Logia Unida de Inglaterra. Se caracteriza por su enfoque inclusivo y progresista, permitiendo la iniciación de personas de diferentes creencias religiosas, incluyendo ateos, y promoviendo valores como el laicismo, los derechos humanos y la lucha contra cualquier forma de discriminación. A diferencia de la masonería regular, la masonería liberal no exige la creencia en un Ser Supremo y defiende un enfoque más racionalista y humanista. Nuestra logia Hermes Tolerancia nº 8 pertenece a esta corriente.
La masonería mixta se refiere a aquellas logias que admiten tanto a hombres como a mujeres en igualdad de condiciones. Esta práctica se diferencia de la masonería tradicional, que en muchas ocasiones solo admite hombres. La inclusión de mujeres en la masonería mixta refleja un compromiso con los principios de igualdad y fraternidad, promoviendo un espacio donde todas las personas, independientemente de su género, puedan trabajar juntas en el perfeccionamiento personal y social.
Una masonería adogmática es aquella que no impone dogmas ni exige a sus miembros la adhesión a creencias específicas. Esto significa que cada masón o masona tiene plena libertad de conciencia para sostener sus propias convicciones filosóficas o religiosas. La masonería adogmática valora el libre pensamiento y fomenta el debate abierto y respetuoso sobre diversas ideas, sin imponer una verdad absoluta, lo que la distingue de corrientes masónicas más tradicionales que pueden requerir la creencia en un Ser Supremo.