Hermes Tolerancia es un buen ejemplo de la masonería en Madrid
La masonería es un espacio de construcción personal y colectiva, libre de dogmas y metas impuestas, pero con un horizonte compartido hacia el que avanzamos. La Logia Hermes Tolerancia, ubicada en Madrid, ejemplifica cómo la masonería en Madrid es un lugar donde se cultivan valores universales de carácter humanista, como la justicia, la libertad y la fraternidad. En esta logia, los masones trabajan juntos para construir un entorno más armonioso y enriquecedor, promoviendo el autoconocimiento y la transformación social. Así, la masonería combina tradición y modernidad en su misión de perfeccionamiento individual y colectivo.
Visión, misión y valores
Nuestra visión en la masonería en Madrid
¿Qué queremos para el futuro? Nuestro deseo es que muchas personas se den la oportunidad de vivir la experiencia masónica. Es un camino fascinante, que permite desarrollar las facetas que constituyen la esencia del ser humano, como la inteligencia, la afectividad y la acción.
Un número de personas trabajan juntas en una logia y se relacionan de manera inteligente y saludable. Las logias también interactúan entre sí. Todas estas personas modifican su modo de estar en el mundo y van dejando su impronta allí donde se encuentren. De esta forma se va tejiendo una red de seres humanos que ven a sus semejantes y al mundo desde una mirada más amplia, más comprensiva del sentido de lo humano y de la realidad, más preparadas para la convivencia. Por resumirlo en una frase, queremos personas para las que la felicidad no consista en tener más, sino en ser más.
Los valores en masonería definen un espacio de construcción personal
Nuestra misión en la masonería en Madrid
No es fácil expresar en pocas palabras cuál es la misión de la masonería en general y de nuestra logia en particular. En primer lugar, porque el trabajo masónico no es un “encargo”. No hay una meta que cumplir porque alguien haya decidido que eso es lo que hay que hacer, como ocurre en otras organizaciones como las empresas, las ONG o los clubes deportivos. En segundo lugar, porque la masonería no tiene dogmas, ni doctrinas, ni objetivos concretos establecidos. Y en tercer lugar, porque la masonería es ambiciosa: lo quiere todo, busca la perfección.
La masonería en Madrid, como en el resto del mundo, se vive como un espacio de encuentro y reflexión, donde hombres y mujeres libres trabajan juntos para avanzar hacia un horizonte común. En realidad, no hay una meta, hay un horizonte y un camino que recorrer.
Quizá la metáfora masónica es lo que mejor define la misión masónica: construir.
Construirse a sí mismo día a día, ser cada día más humano. Vivir con intensidad y consciencia, dotar a nuestros actos de significado… Construir un entorno armonioso que sea la antesala –ojalá– de un mundo mejor.
Nuestros valores en la masonería en Madrid
El trabajo masónico está siempre inspirado por los más altos valores: la justicia, la libertad, la igualdad, la paz, la solidaridad, la fraternidad, el respeto, convicciones éticas abstractas, valores universales en los que podemos estar de acuerdo porque no hablan de lo que somos sino de lo que aspiramos a ser. Bajar estos valores desde la abstracción a la aplicación práctica no es nada fácil, por eso nos entrenamos, a través del estudio y el debate, y aspiramos a representar lo que entendemos como valores en masonería.

El nombre de la logia Hermes-Tolerancia
El nombre de una Logia transmite su identidad y su vocación. Los fundadores de nuestra Logia decidieron que la figura de Hermes y la virtud de la Tolerancia fueran dos luminarias que alumbraran nuestro camino.
El rasgo principal del dios griego Hermes consiste en su papel de heraldo de los dioses. Es el dios “transmisor del conocimiento”, también el dios de la prudencia y la habilidad en todas las relaciones de intercambio social.
El símbolo
El atributo de Hermes, es el caduceo, un símbolo triple compuesto por un bastón vertical —coronado por unas alas— en el que dos serpientes enroscadas se miran frente a frente. El bastón es el utensilio que ayuda al peregrino a recorrer su camino. Su posición vertical nos anima a recuperar la verticalidad que nos hace propiamente humanos. Las alas que coronan la vara sugieren el vuelo, la elevación de la mirada hacia aquello que está más allá de nuestro común horizonte. Las dos serpientes, enfrentadas pacíficamente, nos llevan a reflexionar sobre la dualidad propia de todo lo creado y al mismo tiempo nos plantean que es posible superar ese aparente enfrentamiento logrando su convivencia armónica.


Valores
Este símbolo es también utilizado como emblema de la medicina y de otras artes de sanación, evocando así su capacidad armonizadora y sanadora, de restauración del equilibrio perdido.
En el Egipto ptolemaico surge la figura de Hermes Trismegisto, “el tres veces grande”, como fruto de un sincretismo entre los dioses Hermes, de origen griego, y Thot, de origen egipcio.
De Hermes procede la palabra hermenéutica, para el arte de interpretar significados ocultos.
La tolerancia es una virtud que requerimos para poder actuar en medio de los conflictos de la vida, pero no es por sí misma una forma de resolución de conflictos. Tolerancia no es resignación, ni indiferencia, ni neutralidad, ni permisibilidad desde una actitud de superioridad; tolerar no es legitimar. Una conducta tolerante exige un discernimiento individual para tener una cierta concepción de la verdad y el bien, partir de lo cual se genera un rechazo a las conductas que calificamos erróneas o malas, y una disposición para corregir el mal detectado, pero sin hacer uso de la violencia. La tolerancia significa respeto por los demás, aceptación de las diferencias y paciencia con los errores ajenos. Cultivar la tolerancia es vital para la armonía social.
La Logia Hermes Tolerancia, una de tantas logias representativas de la masonería en Madrid, lleva en su nombre la búsqueda de conocimiento y la concordia, dos herramientas imprescindibles para construir un mundo mejor.