¿Qué entendemos por logia masónica?
«Entre lo físico y los lazos invisibles»
Aportado por Redacción
La logia masónica por dentro: estructura, valores y rituales
La logia masónica es tanto un espacio físico como una comunidad de personas masonas que la conforman. Por un lado, es el lugar, a menudo un templo masónico, donde se realizan trabajos y rituales. Este espacio sagrado y simbólico está diseñado para fomentar la reflexión, la búsqueda de la verdad y el desarrollo espiritual.
Sin embargo, la logia va más allá de su entorno físico. Es una comunidad basada en la fraternidad, la sororidad y la colaboración. Sus integrantes se comprometen con los principios masónicos, buscando la perfección moral y el crecimiento personal.
En su estructura interna, la logia sigue una organización jerárquica que garantiza la armonía en los trabajos. La máxima autoridad es el Venerable Maestro o la Venerable Maestra, elegido o elegida por quienes conforman la logia para liderar y dirigir sus actividades. Además, otras personas asumen distintos cargos con funciones específicas, cada una con un propósito dentro de la logia.
Los rituales y ceremonias, basados en un lenguaje simbólico transmitido durante generaciones, mantienen la cohesión interna. Estos rituales buscan despertar la conciencia masónica, fomentar el crecimiento espiritual y reforzar el compromiso con los valores masónicos.
La logia como espacio humano y estructura organizativa
Más allá de su estructura y rituales, la logia es un espacio de fraternidad, sororidad y camaradería, donde sus integrantes comparten experiencias, conocimientos y valores. Estas interacciones fortalecen los lazos de amistad y el apoyo mutuo.
La logia también se distingue por su privacidad y confidencialidad, respetando la intimidad de cada persona integrante. Estos principios fomentan un ambiente de confianza y respeto mutuo.
Cada logia forma parte de una estructura mayor dentro de la masonería: la obediencia masónica. Una obediencia es una organización que agrupa diversas logias bajo una misma tradición, regulando su funcionamiento y asegurando la continuidad de los principios masónicos. La pertenencia a una obediencia permite que las logias estén conectadas con otras dentro de una misma jurisdicción y facilita la relación con otras obediencias a nivel nacional e internacional.
Cada logia forma parte de una estructura mayor dentro de la masonería: la obediencia masónica.
¿Qué es la carta patente?
La carta patente es el documento que establece oficialmente la legitimidad de una logia dentro de una obediencia masónica. Emitida por una autoridad masónica superior, otorga a la logia el reconocimiento formal y la vincula con la tradición masónica. Este documento garantiza que la logia respete los principios, rituales y valores que han sido transmitidos a lo largo de generaciones.
Para obtener la carta patente, la autoridad correspondiente evalúa rigurosamente la idoneidad de la logia, verificando el cumplimiento de rituales y protocolos, y asegurando que se mantenga alineada con los valores éticos y morales de la masonería.
En suma, la logia masónica es un espacio de aprendizaje y fraternidad. Facilita la exploración de principios masónicos, promueve el desarrollo personal y contribuye al bienestar social. Su estructura y rituales simbólicos resultan fundamentales para preservar la tradición y los valores masónicos, algo que en la logia Hermes Tolerancia puedes encontrar.
Obras de referencía que te ayudarán a profundizar en el tema:
- Cirlot, L. (2002). Diccionario de símbolos. Barcelona: Ediciones Siruela.
- De Lucca, L. (2005). La Masonería explicada. Buenos Aires: Ediciones Librería del Colegio.
Lecturas recomendadas
Masonería mixta
La mixticidad como principio
Una diferencia visible entre la masonería liberal y gran parte de la tradición regular es cómo se organiza el acceso de las mujeres. En muchos cuerpos regulares la práctica sigue siendo masculina y se apela a la continuidad de las antiguas normas. En cambio, la masonería mixta liberal y adogmática entiende que la igualdad entre mujeres y hombres no es un añadido, sino una condición de coherencia con la fraternidad. Ahora bien, conviene matizar que en el mundo anglosajón existen también obediencias femeninas separadas con las que la Gran Logia Unida de Inglaterra mantiene relaciones cordiales, aunque sin intervisita ritual.
Antecedentes y excepciones tempranas
Aunque la masonería moderna se organiza en el siglo XVIII, su forma dominante se concibió durante mucho tiempo como una fraternidad de varones. Por eso, los casos de mujeres vinculadas a la masonería aparecen a menudo como excepciones y, en ocasiones, como relatos transmitidos por la tradición.
Un ejemplo conocido es Elizabeth Aldworth, llamada la Lady Freemason. La tradición irlandesa sitúa su iniciación a comienzos del siglo XVIII, ligada a una logia que trabajaba en Doneraile, aunque los detalles exactos varían según las fuentes y se presentan, en parte, como memoria histórica.
Las logias de adopción en Francia
En Francia, otra vía fue la llamada masonería de adopción. Se trataba de talleres vinculados a logias masculinas, bajo su tutela, que permitían la participación femenina con rituales propios. En 1774 el Gran Oriente de Francia reguló y reconoció este sistema, lo que favoreció su expansión, pero manteniendo una relación de dependencia respecto a los talleres de varones.
El hito de 1893: Le Droit Humain
El salto decisivo hacia la masonería mixta llega en 1893 con la fundación en París de Le Droit Humain, impulsada por Maria Deraismes y Georges Martin. A partir de ese momento, la mixticidad deja de ser una solución indirecta y pasa a ser un modelo pleno: mujeres y hombres inician y trabajan en igualdad, dentro de una estructura estable y con vocación internacional. Por eso, más que una anécdota histórica, 1893 marca un cambio de paradigma en la masonería mixta contemporánea.