Jóvenes scouts y francmasones adultos
Libros sobre masonería
Un puente entre dos tradiciones, el escultismo y masonería
El libro Jóvenes scouts y francmasones adultos, escrito por Joan Francest Pon y Fabián Mohedano, ofrece una conversación profunda y reflexiva sobre las conexiones entre el escultismo y la masonería. A pesar de sus diferencias en origen y estructura, ambos movimientos comparten valores fundamentales que han contribuido a la formación de miles de personas en todo el mundo.
Escultismo y masonería: Caminos paralelos
El escultismo, creado por Baden-Powell, y la masonería, con siglos de historia, comparten principios como la fraternidad, la búsqueda del conocimiento y el compromiso con la sociedad. A través de un análisis histórico y filosófico, los autores desentrañan los puntos de convergencia entre estos dos mundos y su impacto en la educación y la formación de ciudadanos responsables.
El libro también pone de relieve la importancia del desarrollo personal dentro de ambas instituciones. Tanto scouts como masones se esfuerzan por ser mejores individuos, comprometidos con sus comunidades y con el mejoramiento continuo de sí mismos. Esta búsqueda de la excelencia personal es un hilo conductor que une ambas tradiciones.
Autor: Joan Francest Pon y Fabián Mohedano
Editorial: Clavell
Fecha publicación: 2010¿Dónde puede comprarse?
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Visiones sobre escultismo y masonería
La obra se enriquece con el prólogo de Ignacio Merino, escritor y masón, quien aporta una mirada profunda sobre la intersección de estas dos tradiciones. Su introducción contextualiza el contenido del libro y resalta la relevancia histórica y filosófica del tema tratado.
Por otro lado, el epílogo lo firma un masón de nombre simbólico de Mowgli, quien ofrece un testimonio personal de su paso por el escultismo y su posterior iniciación en la masonería. Su relato destaca la continuidad de valores y enseñanzas entre ambos mundos, reforzando la idea de que la formación recibida en la juventud a menudo encuentra eco en la vida adulta.
Un legado de fraternidad
A lo largo de sus páginas, Jóvenes scouts y francmasones adultos invita al lector a reflexionar sobre la influencia mutua de estas instituciones y su papel en la construcción de una sociedad más justa y fraternal. La obra resulta de interés tanto para masones como para scouts, así como para cualquier persona interesada en los valores de la educación no formal y la formación del carácter.
Esta lectura nos recuerda que, aunque los caminos puedan ser distintos discurren en paralelo, iluminados por los ideales de fraternidad, superación y compromiso con el bien común pueden unir a personas con trayectorias diversas. En definitiva, este libro es una invitación a descubrir y reflexionar sobre la riqueza de dos tradiciones que, cada una a su manera, buscan el desarrollo integral del ser humano.
Lecturas recomendadas
Masonería mixta
La mixticidad como principio
Una diferencia visible entre la masonería liberal y gran parte de la tradición regular es cómo se organiza el acceso de las mujeres. En muchos cuerpos regulares la práctica sigue siendo masculina y se apela a la continuidad de las antiguas normas. En cambio, la masonería mixta liberal y adogmática entiende que la igualdad entre mujeres y hombres no es un añadido, sino una condición de coherencia con la fraternidad. Ahora bien, conviene matizar que en el mundo anglosajón existen también obediencias femeninas separadas con las que la Gran Logia Unida de Inglaterra mantiene relaciones cordiales, aunque sin intervisita ritual.
Antecedentes y excepciones tempranas
Aunque la masonería moderna se organiza en el siglo XVIII, su forma dominante se concibió durante mucho tiempo como una fraternidad de varones. Por eso, los casos de mujeres vinculadas a la masonería aparecen a menudo como excepciones y, en ocasiones, como relatos transmitidos por la tradición.
Un ejemplo conocido es Elizabeth Aldworth, llamada la Lady Freemason. La tradición irlandesa sitúa su iniciación a comienzos del siglo XVIII, ligada a una logia que trabajaba en Doneraile, aunque los detalles exactos varían según las fuentes y se presentan, en parte, como memoria histórica.
Las logias de adopción en Francia
En Francia, otra vía fue la llamada masonería de adopción. Se trataba de talleres vinculados a logias masculinas, bajo su tutela, que permitían la participación femenina con rituales propios. En 1774 el Gran Oriente de Francia reguló y reconoció este sistema, lo que favoreció su expansión, pero manteniendo una relación de dependencia respecto a los talleres de varones.
El hito de 1893: Le Droit Humain
El salto decisivo hacia la masonería mixta llega en 1893 con la fundación en París de Le Droit Humain, impulsada por Maria Deraismes y Georges Martin. A partir de ese momento, la mixticidad deja de ser una solución indirecta y pasa a ser un modelo pleno: mujeres y hombres inician y trabajan en igualdad, dentro de una estructura estable y con vocación internacional. Por eso, más que una anécdota histórica, 1893 marca un cambio de paradigma en la masonería mixta contemporánea.