La masonería como escuela de ciudadanía en la España del siglo XIX
«La educación interna de los masones españoles en el último tercio del siglo XIX»
Aportado por Redacción
La historia de la masonería en España ha sido objeto de numerosos estudios, abordando su impacto en la política, la cultura y la educación. En este contexto, la obra La masonería, escuela de formación del ciudadano. La educación interna de los masones españoles en el último tercio del siglo XIX, de Pedro Álvarez Lázaro, ofrece una visión fundamental sobre el papel educativo de las logias masónicas y su influencia en la construcción de la ciudadanía.
Este estudio, inscrito en la historia de la educación, analiza cómo la masonería no solo fue un espacio de sociabilidad y pensamiento, sino también un sistema educativo paralelo al oficial, con métodos orientados a la formación de un ciudadano ilustrado, crítico y comprometido con su entorno. A continuación, exploramos las claves de esta perspectiva educativa, sus métodos de enseñanza y el impacto de la masonería en la sociedad de la época.

La masonería como institución educativa
El trabajo de Álvarez Lázaro parte de una premisa central: «La masonería no solo era una sociedad iniciática, sino una auténtica escuela de ciudadanía». Su influencia educativa se manifestaba en dos niveles: el interno, dirigido a sus propios miembros, y el externo, proyectado hacia la sociedad en general.
Dentro de las logias, la formación se centraba en la transmisión de valores como la tolerancia, la fraternidad, la libertad de pensamiento y el compromiso social. Para ello, se aplicaban métodos educativos basados en el aprendizaje progresivo, el debate y la reflexión crítica, contrastando con el modelo educativo tradicional de la época, mayormente memorístico y dogmático.
Más allá de ser simples centros de reunión, las logias funcionaban como verdaderas escuelas donde sus miembros adquirían conocimientos en diversas disciplinas, desde filosofía y ciencias hasta política y economía. El objetivo era formar individuos con capacidad de liderazgo y pensamiento autónomo, capaces de incidir en la mejora de la sociedad.
Pluralismo y organización de la educación masónica
Uno de los aspectos más destacados en la obra de Álvarez Lázaro es el pluralismo dentro de la masonería española. A diferencia de otras instituciones educativas de la época, controladas por el Estado o la Iglesia, la masonería se caracterizaba por su diversidad ideológica y organizativa.
Esta diversidad se reflejaba en la estructura administrativa de las logias, donde coexistían distintas obediencias y corrientes de pensamiento, desde sectores conservadores hasta los más progresistas. La educación masónica se adaptaba a las necesidades e inquietudes de cada logia, permitiendo la convivencia de enfoques pedagógicos diversos y generando un debate constante sobre los valores y principios que debían guiar la formación del ciudadano.
Además, la masonería española del siglo XIX mantenía estrechos vínculos con organizaciones masónicas internacionales, lo que facilitó la incorporación de influencias educativas de otros países, especialmente de Francia, Bélgica e Italia. Este intercambio enriqueció la educación interna de las logias y consolidó una perspectiva comparada en sus métodos de enseñanza.
Enseñanza esotérica y exotérica
Álvarez Lázaro distingue dos niveles en la educación masónica: la enseñanza esotérica y la enseñanza exotérica. Esta diferenciación es clave para entender la formación dentro de las logias y su impacto en la sociedad.
- «La enseñanza esotérica no solo era un aprendizaje simbólico, sino un camino de transformación personal». Se centraba en la transmisión de conocimientos rituales y filosóficos, utilizando la interpretación de símbolos, ceremonias y la reflexión sobre textos iniciáticos.
- La enseñanza exotérica, en cambio, tenía un carácter práctico y se orientaba a la participación en la vida social y política. En este ámbito, las logias organizaban conferencias, debates y publicaciones sobre temas de interés público, como la educación, la religión y la situación de la mujer.
Esta doble vertiente otorgaba a la masonería un carácter singular dentro del panorama formativo del siglo XIX, combinando la introspección y el aprendizaje simbólico con la acción social y política.
Un legado educativo que trasciende su tiempo
El estudio de Álvarez Lázaro resalta la importancia de la masonería en la evolución de la educación en España, especialmente en un contexto dominado por la influencia de la Iglesia y el Estado. A través de sus logias, la masonería impulsó un modelo educativo alternativo, basado en la libertad de pensamiento y la formación crítica del individuo.
Uno de sus principales aportes fue la promoción de la educación laica y la creación de espacios de formación independientes de la doctrina religiosa. Muchas logias apoyaron iniciativas educativas progresistas y contribuyeron a la difusión de ideas ilustradas que cuestionaban el sistema educativo tradicional.
En definitiva, «la masonería no solo formó ciudadanos, sino que contribuyó a la modernización del pensamiento español». Su legado educativo sigue siendo un referente en la historia de la educación y la construcción de la ciudadanía en España.
Bibliografía
- Vega Gil, L. (2013). ALVAREZ LÁZARO, Pedro: «La Masonería, escuela de formación del ciudadano. La educación interna de los masones españoles en el último tercio del siglo XIX». Madrid: Universidad Pontificia de Comillas, 1996. Historia De La Educación, 16, 549–550. Recuperado a partir de https://revistas.usal.es/tres/index.php/0212-0267/article/view/10559
Autor: Pedro Álvarez Lázaro
Editorial: Universidad Pontificia Comillas
Fecha publicación: 2012¿Dónde puede comprarse?
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